Respira el Nombre de Dios: Una práctica de sanación interior
Elige uno de los nombres de Dios que sientas que te conecta con lo Divino o uno que resuene contigo. Si no encuentras ningún nombre que te resuene, puedes utilizar Amor.
Inhala y pronuncia el nombre internamente mientras te inspiras.
Ejemplo: Si elijo Jesús como nombre
- Respira profundamente y pronuncia el nombre internamente mientras inspiras.
- Aguanta el aire unos segundos y deja que la vibración de El Nombre llene todo tu ser.
- Expulsa el aire y suelta la emoción o situación que quieras dejar ir.
Es importante hacerlo conscientemente. Identifica la emoción, respira profundamente, aguanta y suéltala al espirar.
Haz series de tres respiraciones, luego deja de respirar profunda y lentamente y vuelve a empezar.
Esta práctica es útil para canalizar y liberar las emociones o situaciones que te están afectando en el momento presente. También es una práctica de sanación interior para situaciones del pasado y eleva tu nivel de vibración.
Emociones: Miedo, ira, tristeza, exceso de pensamientos y melancolía.
Situaciones: Soltar las «cargas», dejar ir, perdón….
Si quieres enviar la vibración del Nombre de Dios a otra persona:
- Piensa en la persona con la que quieres compartir esta oración.
- Inhala y pronuncia el Nombre de Dios internamente mientras inspiras, luego, mantén el aire durante unos segundos y deja que la vibración de El Nombre llene todo tu ser. Conecta con la persona en el Amor
- Exhala.